Cuando “me cayó el veinte” – Lucrecia Hernández

Denominarme a mí misma como feminista fue complicado. Vivir bajo esa perspectiva lo ha sido aún más, por razones varias. Son procesos álgidos, intensos para mal y para bien.

cribir sobre estas experiencias supone exponer asuntos personales, pero también parecen existir similitudes y afinidades con las de otras mujeres. Permítanme entonces hacer estas reflexiones en voz alta, algo que he querido (y necesitado) hacer desde hace tiempo, mucho antes del discurso de Emma Watson.

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