Tres razones por las que las mujeres nos criticamos – Claudia Castro Ruiz

Somos cuatro amigas y somos tan distintas por las decisiones que tomamos; llevamos nuestras relaciones y profesión de diversas formas, y la política también nos diferencia. Pero nos parecemos en algo, y tal vez en lo más importante, nos hacemos cargo de nuestra femineidad y en la forma en que la queremos llevar.


¿En qué deriva eso de hacernos cargo de nuestra femineidad? En el respeto explícito por las formas en que las demás deciden llevar la suya.
Eso de llevar lo femenino puesto es un tema complejo. Más allá de trabajarlo desde cómo se relaciona el hombre con las mujeres y su femineidad, quiero retomar el punto de cómo las mujeres nos relacionamos con la femineidad de las demás y por qué pareciera que somos nuestras más duras críticas.
Si queremos tener hijos o no, si podemos tener hijos o no, si decidimos trabajar o quedarnos en casa, si estimulamos tempranamente a nuestros hijos, si nos divorciamos o unimos, si tenemos una o muchas parejas sexuales… Pareciera que en todo esto hay un interés por uniformar la manera en que se es mujer y el tipo de mujer que somos. Como mencioné en otro momento, las revistas y las tiendas de ropa para mujeres parecen dar respuesta a cómo se ve la mujer, mientras que lo que se presenta al género masculino es qué tiene un hombre.
Estos encuentros con amigas, restauran. El fin de semana nos reunimos las cuatro fuera de la ciudad y de regreso, ya anhelaba esa sensación de comunidad y respeto que vivimos para todas las mujeres. Me parece que hay algo trascendental en lo que allí trabajamos.
En el camino me preguntaba: ¿Por qué somos tan críticas las unas de las otras?, ¿qué sostiene este espejo deformador que devuelve imágenes inseguras? ¿Por qué no puede ser de otra manera? Estas son mis aproximaciones a una respuesta.

Seguir leyendo  en nomada.gt