Una menos

Nunca me imaginé que tus palabras me matarían.
Las que dices para engrandecerte,
para herirme,
las que no me dices por indiferencia.

Y no porque sean tan poderosas
sino porque confluyen al mar de las palabras que me repite la sociedad.
Esas que me invisibilizan al burlarse de mis sentimientos,
esas que me piden soportar en nombre del amor en vez de liberarme.

Todas esas palabras que van calando mi interior y que se van convirtiendo en “mi verdad” hasta que me las creo.
Tanto que pienso enloquecer.

Nunca me imaginé que tus palabras me matarían y que hoy sería una menos.

 

*En honor a una mujer que prefirió partir de este mundo que aborrece a las mujeres.*